Sobre mí
Luis
Ayala
Médico de urgencias de profesión. La música, en cambio, nunca ha sido una profesión para mí, sino una necesidad casi terapéutica: tocar, componer, grabar y producir.
01 · Los comienzos
La guitarra de mi padre
Todo empezó con la guitarra de mi padre. Él me la puso en las manos cuando yo era un crío; probablemente no calculó las consecuencias. En la adolescencia le fui robando horas a todo lo demás —los estudios incluidos, aunque acabé de médico, así que tampoco fue para tanto— y a los 16 llegó mi primera eléctrica. El resto lo aprendí en garajes, con amigos, a base de ensayo, error y bastante más volumen del que los vecinos habrían deseado.
02 · Las bandas
- 1993–actualidadEntré en Ático B como guitarra solista. La que fue, es y será mi banda; a la que todo le debo. Estuvimos juntos hasta 2001, y en 2009 volvimos a subirnos a un escenario.
- 2001–2020Vinieron años más dispersos: algún grupo de versiones —un género que, siendo sincero, nunca he conseguido disfrutar del todo— y alguna colaboración puntual en directo con El Koala.
- Desde 2020Encerrados por la pandemia, y necesitados de una terapia de grupo algo más ruidosa que las habituales, nació Ventana Overton. Cada uno grababa en su casa; yo recibía las pistas y les daba forma en mi estudio. Así salió Partículas, mi primera producción completa de principio a fin.
La guitarra es mi instrumento, pero en mis propios proyectos también me toca el bajo y la batería. No por virtuosismo, sino porque en casa no hay nadie más a quien endosárselos.
Todo lo que he grabado →03 · Influencias
- GuitarraSlash
- GuitarraDimebag Darrell
- ProducciónRick Rubin
Slash y Dimebag Darrell son los guitarristas que más me han marcado. Nunca he pretendido parecerme a ellos: lo intenté lo justo para comprobar que es imposible. Cuando me pongo detrás de la mesa, mi referencia es Rick Rubin, aunque él todavía no lo sabe.
04 · El estudio
Desde un Rincón Music & Media Lab
El estudio nació casi a la vez que se apagaba Ático B, con algo tan modesto como una tarjeta de sonido ISIS de Guillemot —tecnología punta de la época, o eso creíamos— para poder grabar mis guitarras. Los fundamentos de la producción los aprendí de Sergio Muela en Estudio Ática, mirando por encima de su hombro mientras grababa Desde un Rincón. Después llegó la curiosidad por la imagen, que en realidad venía de lejos: de la cámara Super 8 de mi padre, que, por lo visto, no se conformó con ponerme solo una guitarra en las manos. Grabar vídeo en casa me llevó a editarlo, y fui aprendiendo Final Cut Pro y otros editores por mi cuenta, que es la forma más lenta y divertida de aprender cualquier cosa.
¿Y hoy? Hoy el estudio es para todo lo que me va saliendo: grabo, compongo, mezclo y edito —sobre todo con Logic Pro, con Reason Studios integrado como plugin, y con Final Cut Pro para la imagen—, intentando que no se me escape ninguna idea por el camino. Otra cosa es que las musas colaboren. Me visitan con menos frecuencia de la que me gustaría y, cuando por fin aparecen, suele ser a deshoras y sin avisar.
Últimamente exploro también la IA generativa como herramienta creativa. De ahí salió AIRONICK, que de momento es la única cantante que no me discute los arreglos.
05 · El nombre
Por qué «desde un rincón»
«desde un rincón» nace del sentimiento de Ático B en los años 90, cuando la banda iba a contracorriente de las tendencias y modas de la época. Fue el título de su único disco publicado, en 1999, y hoy da nombre a todo lo demás.
Para mí, desde un rincón es, sobre todo, el sitio al que me retiro para desconectar de la humanidad en general. Con todo el cariño hacia la humanidad, que conste: es solo que a ratos se la soporta mejor con los auriculares puestos.
¿Hablamos?
desdeunrincon.prod [arroba] gmail.com